Impuesto de circulación 2026: cuándo se paga, quién lo paga y qué pasa si te olvidas
El impuesto de circulación es de esos gastos del coche que llegan solos, en la fecha que menos esperas y por un importe que nunca acabas de tener claro. No lo manda la DGT, no lo cobra Hacienda: lo gestiona tu ayuntamiento, y ahí empieza la confusión. Porque la pregunta más buscada —cuándo se paga el impuesto de circulación— no tiene una respuesta única: depende del municipio donde tengas domiciliado el vehículo.
La respuesta corta: el impuesto se devenga el 1 de enero de cada año, pero el plazo para pagarlo lo fija cada ayuntamiento, y en la mayoría cae entre abril y junio. La respuesta larga —la que importa cuando ya se te ha pasado la fecha— tiene que ver con recargos que suben del 5 al 20 %, con quién paga si vendes el coche a mitad de año, y con un aviso en papel que puede que no llegue nunca.
Qué es el impuesto de circulación (y por qué en realidad se llama IVTM)
Su nombre oficial es Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), y es un tributo municipal: lo regula la Ley de Haciendas Locales (el Real Decreto Legislativo 2/2004), pero quien lo cobra y decide muchos de sus detalles es el ayuntamiento donde el coche está domiciliado.
Grava el hecho de tener un vehículo apto para circular por las vías públicas, esté matriculado a tu nombre. Ojo a ese matiz: no se paga por circular más o menos, se paga por ser titular de un vehículo dado de alta. Un coche que apenas usas, pero que sigue matriculado y sin dar de baja, devenga el impuesto igual que el que sacas todos los días.
Que sea municipal explica casi todo lo raro que tiene: por qué las fechas cambian de una ciudad a otra, por qué tu cuñado paga distinto que tú por el mismo coche, y por qué a veces el recibo no aparece por ningún sitio.
Cuándo se paga: el devengo es el 1 de enero, pero el cobro no
Aquí conviene separar dos fechas que la gente mezcla y que no son la misma:
- El devengo: el 1 de enero. Es el día en que nace la obligación de pagar el impuesto de ese año. Quien sea titular del vehículo a esa fecha, es quien debe el impuesto entero.
- El periodo voluntario de pago: lo fija cada ayuntamiento en su ordenanza. Es la ventana de semanas en la que puedes pagar sin recargo. En la mayoría de los municipios cae en primavera, pero no en todos.
Algunos ejemplos de 2026 para que se vea la horquilla real:
| Municipio | Periodo voluntario (orientativo) |
|---|---|
| Madrid | del 1 de abril al 1 de junio |
| Barcelona | hasta mediados de junio |
| Valencia | en otoño (septiembre-octubre) |
No tomes estas fechas como si fueran ley en tu ciudad: son ejemplos, y cada ayuntamiento publica su calendario cada año. La conclusión importante es que no existe una fecha nacional del impuesto de circulación. Si vives en Valencia y das por hecho el calendario de Madrid, te plantas en junio pensando que aún tienes margen cuando en realidad tu plazo es en octubre —o al revés.
Y otro detalle que sorprende: el IVTM se paga por adelantado. El recibo que abonas en 2026 corresponde al año 2026 completo, no al anterior.
Quién paga si vendes (o compras) el coche a mitad de año
Esta es la duda que más discusiones provoca entre comprador y vendedor, y la regla es clara aunque no guste: paga quien figure como titular el 1 de enero, aunque venda el coche en febrero.
El impuesto no se prorratea en una compraventa. Si vendes en marzo, tú ya debes el año entero, porque la obligación quedó fijada el 1 de enero. Comprador y vendedor pueden pactar entre ellos un reparto —de hecho es lo razonable—, pero eso es un acuerdo privado: frente al ayuntamiento, el obligado sigue siendo el titular a 1 de enero.
Solo hay tres situaciones en las que la ley sí reparte el importe por trimestres:
- Primera matriculación: si matriculas el coche a mitad de año, pagas solo los trimestres que quedan, contando el trimestre en que lo matriculas.
- Baja definitiva del vehículo: te corresponde la parte proporcional hasta el trimestre en que lo das de baja.
- Baja temporal por robo o sustracción, debidamente registrada en Tráfico.
Fuera de esos tres casos —y una compraventa normal no es ninguno de ellos— el impuesto es del año completo y lo debe el titular a 1 de enero. Si estás mirando un coche de segunda mano, este es uno de esos costes que conviene tener claros antes de firmar: lo cuento junto a los demás en la guía sobre cómo calcular los costes reales de un usado y evitar sorpresas.
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Cuánto se paga y por qué tu vecino paga distinto
El importe del impuesto de circulación depende de la potencia fiscal del coche, medida en caballos fiscales (CVF) —que no es lo mismo que los caballos de potencia del motor—. La ley estatal fija unas cuotas mínimas por tramos, y a partir de ahí cada ayuntamiento aplica un coeficiente de hasta el doble (2). Por eso el mismo coche paga cifras muy distintas según la ciudad.
Estos son los mínimos que marca la ley estatal para turismos:
| Potencia fiscal (turismos) | Cuota estatal mínima |
|---|---|
| Menos de 8 CVF | 12,62 € |
| De 8 a 11,99 CVF | 34,08 € |
| De 12 a 15,99 CVF | 71,94 € |
| De 16 a 19,99 CVF | 89,61 € |
| De 20 CVF en adelante | 112,00 € |
Sobre esa base, el ayuntamiento aplica su coeficiente. Por ejemplo, un turismo de entre 8 y 11,99 CVF que en el mínimo estatal pagaría 34,08 € puede quedarse en unos 59 € en Madrid; y uno de 20 CVF o más, que parte de 112 €, llega a 224 € donde se aplica el coeficiente máximo. La cifra final no la busques en una tabla nacional: está en la ordenanza fiscal de tu municipio, y suele poderse consultar en la web del ayuntamiento o llamando a su oficina de recaudación.
Además, hay exenciones y bonificaciones que conviene mirar, porque no se aplican solas: casi siempre hay que solicitarlas.
- Exenciones: vehículos de personas con discapacidad que cumplan los requisitos, ambulancias, vehículos oficiales, tractores y maquinaria agrícola con su cartilla, entre otros.
- Bonificaciones municipales: muchos ayuntamientos rebajan el impuesto a los coches eléctricos, híbridos o de bajas emisiones —hasta un 75 % en algunos casos— y a los vehículos históricos o con cierta antigüedad. El porcentaje y las condiciones los decide cada municipio.
Si tienes un eléctrico o un híbrido y nunca pediste la bonificación, es dinero que probablemente estés dejando sobre la mesa cada año.
Qué pasa si no lo pagas: los recargos que suben solos
Dejar pasar el periodo voluntario no anula la deuda: la encarece, y lo hace en escalones. Cuando el plazo voluntario termina sin que hayas pagado, el recibo entra en periodo ejecutivo y se le añade un recargo que crece según lo tardes:
| Momento en que pagas | Recargo |
|---|---|
| Después del plazo voluntario, antes de que te notifiquen la providencia de apremio | 5 % |
| Tras la notificación de apremio, dentro del plazo que te den | 10 % |
| Si sigue sin pagarse | 20 % + intereses de demora |
Y si el impuesto sigue impagado después de todo eso, el ayuntamiento puede iniciar un procedimiento de embargo: cuentas bancarias, devoluciones de Hacienda, la nómina u otros bienes. La deuda de un recibo de 60 u 80 euros puede acabar arrastrando recargos, intereses y costas hasta multiplicarse.
Hay otra consecuencia menos conocida y muy práctica: estar al corriente del IVTM es requisito para dar de baja o transferir el vehículo. Si intentas vender el coche o darlo de baja con recibos pendientes, el trámite se complica. Es la forma que tiene el sistema de asegurarse de que la deuda no desaparece con el coche.
El problema de fondo: nadie te avisa, y la fecha cambia según tu ciudad
Aquí está el verdadero motivo por el que el impuesto de circulación se paga tarde tan a menudo, y no es la dejadez: es que no hay un recordatorio fiable.
El IVTM funciona por padrón: el ayuntamiento publica el periodo de cobro mediante un edicto, y da por notificados a todos los vecinos. No está obligado a mandarte una carta personal cada año. Si tienes el recibo domiciliado, el banco te lo cobra en su fecha y te ahorras el problema —es la opción más cómoda—; pero si no lo domicilias, eres tú quien tiene que saber cuándo abrir el plazo e ir a pagar.
Y ese «por ti mismo» tiene trampas:
- Si cambiaste de domicilio y no lo actualizaste en Tráfico, cualquier aviso viaja al municipio anterior, o directamente no llega.
- Que no te llegue el aviso no te libra del recargo: la responsabilidad de pagar en plazo es tuya, no del correo.
- La fecha cambia según el municipio y puede moverse de un año a otro, así que ni siquiera puedes fiarte de «el año pasado fue en mayo».
Es exactamente el mismo patrón que el de cada cuánto se pasa la ITV: una cita obligatoria, con fecha propia, que no anuncia nadie con la antelación suficiente. Cuatro fechas sueltas —ITV, seguro, revisión del taller e impuesto de circulación—, en cuatro sitios distintos, todas fáciles de perder de vista.
Cómo no volver a olvidarte del impuesto de circulación
La forma sensata de no pagar recargos es doble: domiciliar el recibo cuando se pueda, y tener anotada la fecha para las cosas que no se domicilian solas.
Magica —la app que desarrollo— existe en buena medida para esa segunda parte. Sus vencimientos programados te permiten guardar la fecha del impuesto de circulación, de la ITV o del seguro, y recibir avisos personalizables con la antelación que tú decidas: no el día del vencimiento, sino con tiempo para reaccionar. El historial de mantenimiento guarda además lo que se le ha hecho al coche y cuándo, que es justo lo que te ahorra llegar a la ITV o a una venta sin saber en qué estás.
Y una cosa que para mí no es un detalle: todo eso vive en tu teléfono. No hay un servidor mío guardando tu matrícula, tu domicilio ni tus fechas — es una decisión de arquitectura, no una promesa de marketing.
Si además usas el coche para trabajar, el impuesto de circulación es solo una de las cifras que acaban en tus cuentas: las demás están en la guía de tarifas kilométricas para autónomos y empresas. Y si lo que quieres es dejar de olvidarte del resto de tareas del coche, aquí tienes cada cuánto hay que cambiar el aceite, los neumáticos, los frenos y la batería.
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se paga el impuesto de circulación en 2026?
El impuesto se devenga el 1 de enero, pero el plazo para pagarlo lo fija cada ayuntamiento y varía de una ciudad a otra. En la mayoría de los municipios cae en primavera (entre abril y junio), aunque hay excepciones que lo sitúan en otoño. Consulta el calendario fiscal de tu ayuntamiento.
¿Quién paga el impuesto de circulación si vendo el coche a mitad de año?
Lo paga quien sea titular del vehículo el 1 de enero, aunque lo venda en febrero. En una compraventa el impuesto no se prorratea: comprador y vendedor pueden pactar un reparto privado, pero frente al ayuntamiento el obligado es el titular a 1 de enero.
¿Cuánto cuesta el impuesto de circulación?
Depende de la potencia fiscal del coche (en caballos fiscales) y del coeficiente que aplique tu ayuntamiento, que puede llegar a duplicar la cuota mínima estatal. Por eso el mismo coche paga cifras distintas según la ciudad. El importe exacto está en la ordenanza fiscal de tu municipio.
¿Qué pasa si no pago el impuesto de circulación?
La deuda entra en periodo ejecutivo con un recargo que sube del 5 al 20 %, más intereses de demora, y el ayuntamiento puede llegar a embargar cuentas o bienes. Además, estar al corriente del IVTM es requisito para transferir o dar de baja el vehículo.
¿El ayuntamiento me avisa de que tengo que pagar?
No siempre. El IVTM se gestiona por padrón y el ayuntamiento no está obligado a mandarte un aviso personal cada año. Si no domicilias el recibo, la responsabilidad de pagar en plazo es tuya, y que no te llegue la carta no te libra del recargo.
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*La información fiscal de este artículo es orientativa y está actualizada a julio de 2026 (Real Decreto Legislativo 2/2004, Ley Reguladora de las Haciendas Locales). Las cuantías, los plazos, las exenciones y las bonificaciones los fija cada ayuntamiento en su ordenanza y pueden cambiar: para tu caso concreto, consulta la web de tu ayuntamiento o a un profesional.*