Baliza V16 obligatoria en 2026: qué modelos valen de verdad, cuánto es la multa y cómo se usa sin bajarse del coche

Baliza V16 amarilla encendida sobre el asfalto al anochecer, con la carretera desenfocada al fondo

Desde el 1 de enero de 2026 los triángulos ya no sirven en España. En su lugar hay una lucecita amarilla que se enciende desde dentro del coche, se pone en el techo y avisa a la DGT de dónde estás. Hasta ahí, la parte que todo el mundo ha oído.

La parte que casi nadie cuenta es que la norma que regula la baliza V16 obligatoria descarta buena parte de lo que se vende con ese nombre. Un dispositivo que necesita tu móvil para conectarse no vale. Uno que además hace de linterna o de power bank, tampoco. Y nueve modelos que estuvieron en el listado oficial de la DGT ya no están: su certificado ha caducado, aunque la baliza siga en la guantera funcionando igual de bien.

Aquí está todo con el artículo y la cifra delante: Reglamento General de Vehículos, Reglamento General de Circulación, Ley de Tráfico y las dos instrucciones que la DGT ha ido publicando para tapar los huecos.

Qué es exactamente la V-16 y qué sustituye

La V-16 no es un accesorio nuevo: es una señal de vehículo, con su ficha en el anexo XI del Reglamento General de Vehículos (Real Decreto 2822/1998), igual que la V-1 de los coches de emergencia o la señal de vehículo largo. Su definición oficial cabe en una línea: «Indica que el vehículo ha quedado inmovilizado en la calzada o que su carga se encuentra caída sobre la misma».

Lo que ha cambiado en 2026 no es la señal, que existe desde 2021, sino que se ha quedado sola. El anexo XII del mismo reglamento —el que enumera lo que hay que llevar a bordo sí o sí— ahora dice esto para turismos, vehículos mixtos y camiones de hasta 3.500 kg:

  • a) El dispositivo luminoso de preseñalización de peligro V-16.
  • b) Un chaleco reflectante de alta visibilidad con marcado CE, conforme a la norma UNE EN 471, mínimo clase 2.
  • c) Una rueda de repuesto o de uso temporal con las herramientas para cambiarla, o un sistema alternativo que garantice la movilidad.

Los triángulos ya no aparecen en esa lista. No es que estén prohibidos como objeto —puedes seguir llevándolos en el maletero si te da tranquilidad—, es que han dejado de ser el dispositivo reglamentario: cuando el artículo 130 del Reglamento General de Circulación te obliga a «emplear el dispositivo de preseñalización de peligro reglamentario», ese dispositivo es hoy la V-16 y solo la V-16.

El motivo está en la nota de prensa con la que la DGT anunció el cambio, y es un número, no una opinión: cada año mueren en España alrededor de 25 personas atropelladas en carretera tras haberse bajado del vehículo, muchas de ellas mientras colocaban los triángulos. La propia DGT recuerda que colocarlos obliga a caminar al menos 100 metros por la calzada, y que el Reino Unido ya los había prohibido en vías de alta capacidad por el mismo motivo. Pere Navarro, director general de Tráfico, lo resumió así: «Los triángulos han cumplido su papel durante veintiséis años, pero la evolución tecnológica nos permite seguir progresando».

Desde cuándo es obligatoria y en qué vehículos

La fecha sale de una disposición transitoria del Real Decreto 159/2021, la norma que introdujo la V-16 conectada: «Hasta el 1 de enero de 2026 se podrán seguir utilizando como señal V-16 […] los dispositivos de preseñalización de peligro» antiguos. Ese plazo venció, y con él venció también la validez de las balizas V-16 sin conectividad que se vendieron entre 2021 y 2025.

Están obligados a llevarla, según el anexo XII y la propia DGT: turismos, furgonetas, vehículos mixtos, camiones, autobuses y conjuntos de vehículos no especiales.

Las motos no. Es el punto que más confusión genera y la respuesta oficial es clara: en el caso de las motocicletas no existe obligación, aunque la DGT recomienda llevarla. Si decides ponerla, Tráfico sugiere tres sitios: el depósito de gasolina (posición elevada y central), el asiento o el baúl si lo tiene, y la barra del espejo.

Un matiz práctico que agradecerá quien tenga dos coches: la obligación es del vehículo que circula, no de cada vehículo del garaje. La DGT lo dice con todas las letras —«No existe impedimento en ir cambiándola de un vehículo a otro, mientras no circulen simultáneamente»— y avisa del riesgo evidente: olvidarte de moverla. Lo mismo vale para los coches clásicos: solo hace falta en el que estés usando ese día.

En renting y alquiler a largo plazo la obligación es del titular, salvo que un acuerdo contractual expreso se la traslade al arrendatario. Y si vendes el coche no tienes por qué incluir la baliza: al cambiar el titular, la obligación pasa al nuevo dueño. Si estás en ese trámite, el orden de los pasos y los plazos están en la guía del cambio de nombre de un coche.

La «moratoria» de la que todo el mundo habló no está en el BOE

En enero de 2026 corrió la idea de que habría un periodo de gracia. Tiene un origen real: el ministro del Interior habló de «tolerancia inicial» y el director de la DGT dijo que se trataba de «consolidar el sistema sin generar un aluvión de multas», ambos en la presentación de los datos de siniestralidad, el 8 de enero.

Conviene entender qué son esas frases y qué no son. No hay ninguna norma publicada que suspenda las sanciones. El Reglamento General de Vehículos no tiene ninguna disposición transitoria que estire el plazo más allá del 1 de enero de 2026, y la obligación es exigible desde esa fecha. Una declaración pública sobre cómo van a actuar los agentes es un criterio de aplicación; no crea un derecho, no se puede alegar en una alegación y puede cambiar mañana.

La sanción tampoco es la que circuló por redes. La cuenta legal es esta:

  • Artículo 75.c de la Ley de Tráfico (Real Decreto Legislativo 6/2015): es infracción leve incumplir las normas de la ley que no estén expresamente calificadas como graves o muy graves. No llevar la dotación obligatoria entra ahí.
  • Artículo 80.1: «Las infracciones leves serán sancionadas con multa de hasta 100 euros».
  • La DGT concreta la cifra en su desmentido de bulos: 80 euros, «misma cantidad que la establecida para el que no llevara los triángulos de preseñalización».

El «multas de hasta 30.000 euros» que se leyó en redes está listado por la propia DGT como falso. Y la infracción, al ser leve, no resta puntos del carné: si te interesa cómo funciona ese saldo, lo conté al hablar de la renovación del carnet de conducir.

Cómo saber si tu baliza sirve (y por qué nueve han dejado de servir)

Esta es la parte que compensa leer despacio, porque afecta a dinero ya gastado.

Solo son válidos los modelos publicados en el listado oficial de la DGT. No basta con que la caja diga «homologada», «conectada» o «normativa DGT 2026»: la certificación la emiten dos laboratorios designados, IDIADA y LCOE, y el resultado tiene que estar en esa lista. La marca física está en el propio dispositivo: la norma exige que en la tulipa —la carcasa translúcida por donde sale la luz— figure el nombre del laboratorio de ensayos seguido del número de informe.

El 3 de agosto de 2026 ese listado tenía 308 certificados vigentes. Y una segunda tabla, mucho más corta y mucho menos citada: 9 modelos con certificado de vigencia finalizada, entre ellos balizas vendidas bajo marcas conocidas como Dunlop o Swiss Drive, y tres modelos idénticos vendidos por tres marcas distintas.

Que un certificado caduque no significa que la baliza se apague. Significa que ha dejado de estar respaldada por el proceso de verificación que la norma exige, y ese proceso no es un trámite de una sola vez: el fabricante debe disponer de un certificado de verificación periódica del control de la producción, emitido por un servicio técnico designado, para garantizar que las balizas que salen de fábrica siguen siendo como el prototipo que se ensayó.

La conclusión práctica es incómoda pero simple: comprar una baliza certificada no es una decisión que se toma una vez. Conviene volver a mirar la lista de vez en cuando, sobre todo si la compraste en 2022 o 2023.

La ficha técnica que casi nadie lee

Todo lo que se vende como V-16 cumple, en teoría, esta tabla. Merece la pena conocerla porque explica por qué unos modelos cuestan 15 euros y otros 50, y por qué algunos no pueden ser legales por diseño.

RequisitoLo que exige el anexo XI del Reglamento General de Vehículos
Visibilidad360° en horizontal; mínimo ±8° en vertical, arriba y abajo
Intensidad luminosaEntre 40 y 700 candelas efectivas en el grado 0; entre 25 y 600 en los grados ±8
DuraciónEsa intensidad, mantenida al menos 30 minutos
DestelloEntre 0,8 y 2 Hz; tiempo de apagado mínimo de 0,1 segundos
ProtecciónGrado IP54 como mínimo
EstabilidadNo debe desplazarse con una corriente de aire de 180 Pa en la dirección más desfavorable
TemperaturaFuncionamiento garantizado entre −10 °C y 50 °C
Autonomía en reposoLa pila o batería debe garantizar el uso al cabo de 18 meses
ConectividadComunica activación, desactivación y geoposición al Punto de Acceso Nacional; la ubicación se envía cada 100 segundos hasta que se desactiva
Coste del servicioIncluido en el precio de venta y garantizado un mínimo de 12 años
EnsayosLaboratorio acreditado UNE EN-ISO 17025 conforme al Reglamento CEPE/ONU 65

Dos números de esa tabla explican el alcance real del dispositivo. El haz, según la DGT, te hace visible hasta a 1 kilómetro en condiciones favorables; con curvas, niebla o lluvia, menos. Y los 100 segundos entre envíos son el latido de la «visibilidad virtual»: mientras la baliza esté encendida, tu posición llega a los centros de gestión de tráfico y de ahí a los navegadores, las apps de movilidad y los paneles de mensaje variable de la carretera. Los datos van a la DGT, al Servei Català de Trànsit y a la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco.

La regla que descarta media tienda: nada de apps, nada de funciones extra

Hay dos apartados del anexo XI que valen por sí solos el precio de leerse la norma.

El primero: «El dispositivo incluirá en el interior de su carcasa todos los elementos necesarios para su operación, incluidos los de comunicaciones, sin depender en ningún caso de elementos externos como aplicaciones de teléfonos móviles u otros similares». Traducido: una baliza que necesite tu móvil para transmitir no es una baliza homologada. Las que sí lo son llevan dentro un chip GPS y una tarjeta SIM no extraíble; enciendes y ya está.

Esto tiene una consecuencia que conviene tener clara al comprar: no hace falta instalar ninguna app ni dar de alta el dispositivo. La DGT es explícita —«La DGT no solicita datos personales en ningún caso»— y añade el matiz que importa: «Existen algunos fabricantes que los piden al hacer la compra porque tienen aplicaciones propias, pero el comprador no tiene por qué facilitar ningún tipo de dato». Si en la caja te piden registrarte para «activar» la baliza, no es un requisito legal.

El segundo apartado es todavía más restrictivo: las V-16 «estarán destinadas exclusivamente a la visibilización del vehículo accidentado y consiguiente remisión a la Dirección General de Tráfico de la ubicación […], no pudiendo incorporar funcionalidades adicionales». Es decir: la baliza que también es linterna, que también carga el móvil o que también hace de martillo rompecristales no puede estar homologada como V-16, por bien que funcione. Si buscas un 2 en 1, estás buscando fuera de la norma.

Las tres cosas que la V-16 no hace

Aquí es donde más gente se lleva una sorpresa, y donde la desinformación ha ido en las dos direcciones: unos creen que hace más de lo que hace, otros temen que haga cosas que no hace.

Lo que se diceLo que ocurre de verdad
«Llama al 112 o avisa a la grúa»No. La baliza señaliza y envía su posición; no clasifica el incidente ni activa emergencias. La llamada al 112 o a la asistencia de tu seguro la tienes que hacer tú
«Me geolocaliza todo el tiempo»No. Solo transmite cuando la enciendes, y deja de hacerlo al desactivarla
«Envía mis datos o mi matrícula»No. No está personalizada con la matrícula ni transmite datos personales. La Agencia Española de Protección de Datos confirmó que «la baliza no está asociada a una persona o matrícula, sin que exista un registro que vincule el dispositivo con la identidad de quien lo utiliza»
«No funciona en túneles ni sin cobertura»Sí funciona. Usa redes IoT especializadas; si tampoco las hay, sigue siendo señal luminosa y almacena los datos para enviarlos cuando se restablezca la conexión
«Hay que pagar una cuota»No. Las operadoras no cobran al usuario: los 12 años mínimos de conectividad van incluidos en el precio

Que no llame a emergencias es, de las cinco, la que puede costar más cara. La baliza avisa a los coches que vienen detrás. A ti no te rescata nadie hasta que llamas.

Cómo se usa de verdad: el artículo 130, paso a paso

El protocolo no lo inventa la baliza: está en el artículo 130 del Reglamento General de Circulación y la DGT insiste en que no ha cambiado con la llegada de la V-16.

  1. Si el coche puede seguir, sigue. El apartado 2 es tajante: los vehículos que tras la avería puedan continuar deben hacerlo de inmediato y salir por la primera salida disponible usando el arcén derecho. Si no es posible, parar en el arcén derecho o donde menos estorben.
  2. Enciende la luz de emergencia y, cuando proceda, las luces de posición y de gálibo. El apartado 4 lo exige además del dispositivo de preseñalización, no en su lugar.
  3. Enciende y coloca la V-16 sin salir del coche, en la parte más alta posible: ese es todo el sentido del cambio normativo.
  4. Decide si bajarte. El apartado 3 dice que, como norma general, los ocupantes deben abandonar el vehículo siempre que exista un lugar seguro fuera de la plataforma de circulación, saliendo por el lado contrario al flujo de tráfico y sin transitar por carriles ni arcenes. Y si las condiciones no permiten bajarse con seguridad: «permanecerán en el habitáculo con el cinturón abrochado». La valoración es del conductor.
  5. Si te bajas y pisas calzada o arcén en vía interurbana, chaleco puesto. Lo impone el artículo 118 del mismo reglamento, y esa obligación sigue igual en la redacción que entra en vigor el 1 de octubre de 2026.
  6. Llama tú al 112 o a la asistencia en carretera.
  7. No rellenes el parte en la carretera. El apartado 5 del artículo 130 lo prohíbe expresamente: «Se prohíbe a los usuarios de las vías cuyo vehículo haya sufrido un accidente cumplimentar el parte de accidente en la plataforma de circulación». Se hace en un lugar seguro, fuera de la vía.

Y un caso que la norma trata aparte: en un túnel, el artículo 97 obliga a apagar el motor, encender la señal de emergencia, colocar y activar el dispositivo luminoso, pedir auxilio por el poste SOS y salir del vehículo hacia el refugio más próximo.

Techo de aluminio, cristal, camión: dónde ponerla cuando el imán no agarra

La norma dice «en la parte más alta posible» y da por hecho que llegarás. En la práctica, no siempre.

SituaciónQué dice la DGT
Coche normalEn el techo, desde dentro del vehículo
Carrocería de aluminio o techo de cristalEl imán puede no agarrar: usar un soporte con ventosa u otra sujeción, o colocarla en el arco del chasis o el panel de la puerta del conductor, lo más alta y horizontal posible
Camión, autobús, vehículo rígido o articuladoSi se puede bajar con seguridad, se admite colocarla en la parte posterior; si no, en la parte exterior accesible más alta de la cabina, o sobre la puerta del conductor
MotoNo es obligatoria; si se lleva, depósito, asiento o baúl, o barra del espejo
Carga caída en la calzadaLa V-16 se coloca siempre en el vehículo, no junto a la carga

Sobre los soportes hay una instrucción específica que casi nadie cita, la Instrucción MOV 2025/14 de la DGT, firmada el 12 de septiembre de 2025 precisamente porque llegaban consultas sobre superficies no metálicas. Su conclusión es que no existe limitación normativa al uso de soportes o accesorios, siempre que se cumplan cuatro condiciones: que no interfieran con los requisitos técnicos, en especial la estabilidad y la visibilidad física; que permitan un uso seguro, inmediato y eficaz, sin sobresalir significativamente de la proyección en planta; que no alteren ni manipulen el dispositivo homologado ni sus funciones de activación, geolocalización o señalización; y que hayan sido comprobados y certificados junto con el dispositivo por los laboratorios acreditados.

Esa última condición es la que separa un soporte legal de un apaño: el accesorio tiene que haber pasado por el laboratorio con la baliza, no comprarse por separado en cualquier sitio.

Fuera de España: qué pasa si cruzas la frontera

Aquí la respuesta es tranquilizadora en las dos direcciones, y viene de la Instrucción MOV 2025/1 de la DGT, del 23 de enero de 2025.

Si sales de España con tu coche español, la V-16 te vale. El fundamento es el punto 56 del anexo 5 de la Convención de Viena de 1968, que admite como dispositivo de señalización o bien la placa triangular clásica «o bien cualquier otro dispositivo de igual eficacia prescrito por la legislación del país en que esté matriculado el vehículo». La DGT lo confirma para los países firmantes —Portugal, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, entre otros— y añade que no necesitas llevar además los triángulos.

Si el que entra en España es un coche extranjero en situación de circulación internacional, ocurre lo simétrico: cumple la normativa llevando los triángulos o el dispositivo equivalente de su país. Lo mismo se aplica al transporte internacional de mercancías peligrosas que transite por territorio español.

Un detalle jurídico que la instrucción se molesta en aclarar: «circulación internacional» no es «estar de viaje». La Convención de Viena la define como la del vehículo que pertenece a alguien con residencia habitual fuera del Estado, que no está matriculado en él y que ha sido importado temporalmente. Si vives en España y tienes el coche matriculado aquí, no estás en circulación internacional aunque vayas a Francia el fin de semana.

La fecha de caducidad que no está en el calendario de nadie

Y llegamos a lo que, en mi experiencia, va a hacer que dentro de tres años haya mucha baliza inútil en muchas guanteras.

La V-16 tiene una fecha de caducidad impresa. No es una recomendación comercial: el anexo XI la exige explícitamente —«La fecha de caducidad de servicio, referida al periodo de conectividad incluido con la adquisición de la baliza, deberá figurar tanto en el envase como en el propio dispositivo»—. Los 12 años mínimos de conectividad empiezan a contar cuando compras, y cuando se acaban, la parte conectada deja de estar cubierta.

Encima de eso hay dos revisiones que la DGT recomienda y que nadie hace:

  • Con pilas alcalinas: sustituirlas preventivamente una vez al año.
  • Con batería recargable: hacer una carga completa al año, como mínimo.

Tiene toda la lógica. Una baliza es un objeto que compras, metes en la guantera y no vuelves a tocar hasta el peor día del año. La norma exige que aguante 18 meses en reposo y luego dé 30 minutos de luz; una pila olvidada durante cuatro veranos a 50 °C dentro de un coche aparcado al sol no es lo mismo que una pila nueva.

Así que la baliza suma tres fechas a la vida del coche: la revisión anual de la pila o la batería, la caducidad del servicio impresa en el dispositivo, y una comprobación de vez en cuando de que tu modelo sigue en el listado de la DGT. Ninguna de las tres te la recuerda nadie.

Cómo llevo yo el control de esto

Aquí es donde tengo que ser honesto sobre lo que hace mi app y lo que no.

Magica no es una baliza. No señaliza, no llama al 112 y no sustituye a nada de lo que cuenta este artículo: eso es trabajo de un dispositivo homologado que tienes que comprar, y de la llamada que tienes que hacer tú. Un registro privado de tu coche no cumple ninguna obligación de tráfico.

Lo que sí resuelve es el problema de las fechas. Magica Mileage Tracker es una app para iPhone y Android donde guardo la vida del vehículo: repostajes, mantenimientos, viajes y —lo que importa aquí— vencimientos programados con avisos personalizables. La revisión anual de la pila de la baliza es exactamente el tipo de fecha que se pierde: no la manda nadie, no llega ninguna carta, y solo te enteras de que no la hiciste cuando la enciendes en el arcén y no da luz.

Junto a ella conviven las demás fechas del coche: la ITV, el impuesto de circulación, el seguro, y el historial de intervenciones que va formando el libro de mantenimiento del coche.

Y una cosa que para mí no es un detalle: los datos se quedan en tu teléfono. No hay servidor mío guardando dónde estás ni cuándo conduces. Es una decisión de arquitectura, no una promesa de marketing — y en un artículo que habla de un dispositivo que envía tu posición a la DGT, me parece justo decir de qué lado está cada cosa.

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Lo que sigue igual y lo que conviene revisar hoy

La V-16 no cambia el resto de la documentación ni de las obligaciones del coche. El permiso de circulación y la ficha técnica se siguen llevando igual, los mantenimientos siguen su propio calendario y la ITV sigue mandando sobre la fecha límite.

Lo que sí merece diez minutos hoy, si no lo has hecho:

  1. Buscar el nombre del laboratorio y el número de certificado grabados en la tulipa de tu baliza.
  2. Comprobar que ese modelo sigue en el listado de la DGT y no en la tabla de certificados con vigencia finalizada.
  3. Mirar la fecha de caducidad del servicio impresa en el dispositivo o en la caja.
  4. Encenderla un segundo para confirmar que la pila está viva, y apuntar la revisión para dentro de un año.
  5. Comprobar que sigue en la guantera y no en el maletero: si está bajo el equipaje, el día que la necesites tendrás que bajarte del coche a buscarla, que es exactamente lo que la norma quería evitar.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatoria la baliza V16 en 2026?

Sí. Desde el 1 de enero de 2026 figura en el anexo XII del Reglamento General de Vehículos como dotación obligatoria de turismos, furgonetas, vehículos mixtos, camiones y autobuses, y es el único dispositivo reglamentario para señalizar un vehículo inmovilizado.

¿Cuánto es la multa por no llevar la baliza V16?

Es una infracción leve. La Ley de Tráfico sanciona las leves con multa de hasta 100 euros y la DGT concreta la cuantía en 80 euros, la misma que se aplicaba a quien no llevaba los triángulos. No resta puntos. Las cifras de decenas de miles de euros que circularon por redes están desmentidas por la propia DGT.

¿Puedo seguir usando los triángulos?

Como dispositivo reglamentario, no: la norma española solo reconoce la V-16 conectada desde el 1 de enero de 2026. Sí pueden usarlos los vehículos matriculados en otros países que circulen por España en situación de circulación internacional.

¿Las motos tienen que llevar baliza V16?

No es obligatoria en motocicletas, pero la DGT la recomienda por seguridad. Si se lleva, sugiere colocarla en el depósito, en el asiento o baúl, o en la barra del espejo.

¿Necesito una app o dar mis datos para que funcione?

No. La norma exige que el dispositivo lleve dentro todo lo necesario, incluidas las comunicaciones, sin depender de aplicaciones de móvil: chip GPS y SIM no extraíble. La DGT no pide datos personales y no hay que dar de alta nada. Algunos fabricantes los piden porque tienen su propia app, pero no es un requisito legal.

¿La baliza avisa al 112 o a la grúa?

No. Señaliza y envía su ubicación para avisar al resto de conductores, sin distinguir si es avería o accidente. Llamar a emergencias o a la asistencia sigue siendo cosa tuya.

¿Cómo sé si mi baliza está homologada?

Tiene que aparecer en el listado oficial de marcas y modelos certificados de la DGT, y llevar grabado en la tulipa el nombre del laboratorio de ensayos —IDIADA o LCOE— seguido del número de informe. Conviene revisarlo periódicamente: hay modelos cuyo certificado ha dejado de estar vigente.

¿Vale mi V-16 si viajo por Europa?

Sí. Según la Convención de Viena de 1968, un vehículo en circulación internacional cumple llevando el dispositivo prescrito por la legislación del país donde está matriculado. La DGT lo confirma expresamente para los países firmantes y aclara que no hace falta llevar además los triángulos.

En resumen

La baliza V16 obligatoria desde 2026 es, sobre el papel, un cambio pequeño: una luz en lugar de dos plásticos. En la práctica cambia tres cosas que conviene tener claras.

Cambia qué se compra: solo valen los modelos del listado de la DGT, sin apps, sin funciones extra y con el sello del laboratorio en la tulipa — y ese listado se mueve, porque los certificados caducan.

Cambia qué se hace en el arcén: se enciende y se coloca desde dentro, y a partir de ahí la decisión de bajarse o quedarse con el cinturón puesto es del conductor, según el artículo 130.

Y añade tres fechas que antes no existían: la pila, la caducidad del servicio y la revisión del listado. Ninguna te la recuerda la DGT.

Las dos primeras se resuelven leyendo la norma una vez. La tercera es la única que se olvida siempre, y para eso es para lo que sirve tener el coche apuntado en algún sitio.

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Este artículo resume la normativa vigente a 3 de agosto de 2026 a partir de fuentes oficiales: Reglamento General de Vehículos (Real Decreto 2822/1998, anexos XI y XII), Reglamento General de Circulación (Real Decreto 1428/2003, artículos 97, 118 y 130), Real Decreto 159/2021 modificado por el Real Decreto 1030/2022, Ley sobre Tráfico y Seguridad Vial (Real Decreto Legislativo 6/2015, artículos 75 y 80), las instrucciones MOV 2025/1 y MOV 2025/14 de la DGT y el listado oficial de dispositivos certificados. Las normas cambian: ante una duda concreta, consulta la web de la DGT o pregunta en Tráfico.